Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Mientras más aprendo menos sé.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
El que mucho habla, mucho yerra.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
De tal palo tal astilla.
Que saben las vacas de montura.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Tarde piaste pajarito.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
Patada de yegua no duele.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
La sabiduría inútil solo se diferencia de la tontería en que da mucho más trabajo.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Lo mal adquirido, se va como ha venido.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Bota vacía la sed no quita.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Hay quien no ve su camino.
A un asno, bastale una albarda.
Del necio, a veces, buen consejo.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
De joven maromero y de viejo payaso.
O errar o quitar el banco.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Buey harto no es comedor.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
A buen hambre, no hay pan duro.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.