El que tonto nace, tonto muere.
Serio como perro en bote.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
El buey manso mató al amo.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
Quien no oye consejos no llega lejos.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
A perro que no conozcas, no le toques las orejas.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
La arruga es viejera, la cana embustera.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Donde manda el perro, se ata al amo.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Al perro muerto, échale del huerto.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
La prudencia nunca yerra.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Árbol que no arraiga no crece.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Si un asno va de viaje, no regresaría hecho caballo.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
El que nace chicharra, muere cantando.
Ese huevito quiere sal
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.