El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Presidente bueno, como abuelo en putrefacción.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Quien más saliva tuviere, mucho más harina ingiere.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Chico bache y grande caída.
Más mueren de ahítos que de aflitos.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Una en el papo y otra en el saco.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Más dañado que agua de florero.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Al leñador caza, y al cazador leña.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Tierra de roza y coño de moza.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Mal ayuna el que mal come.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.