El que ama, teme.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Caballo manco no sube escalera.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
No te fíes del enemigo que duerme.
Dinero de canto, se va rodando.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Barco viejo, mal navega.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
El trabajo por la mañana vale oro.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Ausente, apenas viviente.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Orejas de burro.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Dinero guardado, barco amarrado.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
A cabo de rato, Andújar.
El hombre después que le roban, pone candado.
La condición hace al ladrón.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Puta en ventana, mala mañana.
A bloque, la casa en roque.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Burro empinado, por hombres es contado.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El de las piedras hace pan.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.