Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
A barba moza, vergüenza poca.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Cazador, mentidor.
El abad canta donde yanta.
A gran arroyo, pasar postrero.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Nadie da palos de balde.
El que no chilla, no mama.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
A golpe de mar, pecho sereno.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Serio como perro en bote.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
No solo de pan vive el hombre.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
La mujer que de día calla por la noche manda.
Asna y pollino no llegan al molino.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Ambicioso subido, pronto caído.