A buey viejo, no se le saca paso.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Ande o no ande, caballo grande.
El que avisa no es traidor.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Labrador que labra, no tiene estiletes ni cabras.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Arrieros somos y en el camino andamos.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Tanto ganado, tanto gastado.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Al bobo, múdale el juego.
Cada raposa mira por su cola.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
El cebo oculta el anzuelo.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Quien madruga ojeras tiene.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
De barriga gigante, pedo retumbante.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Nunca anochece donde se ama.
Zun de noche, se sube a un coche
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
De un golpe no se derriba un roble.
De hoy a mañana se cae una casa.
Para su casa no hay burro flojo.
La cabra coja, junto a la casa trota.
De comerciar a robar, poco va.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El miedo no anda en burro.
En julio, ¿dónde anda el mozo? Pues va de la acequia al pozo.
Mear sin peer, rara vez.
El río, por donde suena se vadea.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.