La moza buena, en casa está y afuera suena.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Ha de salir la corneja al soto.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Burro apeado no salta vallado.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Oveja que anda, bocado halla.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
El necio o no se casa o se casa mal.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Non hai pega sen mancha branca.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Buscarle la quinta pata al gato.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
El asno puede entrar en el templo, pero no por ello se convierte en monje
Hortelano tonto, patata gorda.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Mal acaba quien mal anda.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Saber uno los bueyes con que ara.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
A braga rota, compañón sano.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
De casa del abad, comer y llevar.