Vecinas porque les digo las mentiras.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
De padres bocois hijos cubetas.
Casa sin sol, no hay casa peor.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Muerto el perro, se acaba la rabia.
No eches toda la carne al asador.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
A caracoles picantes, vino abundante.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
La ignorancia es abuela del saber.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Casa ordenada, casa salvada.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Errar es humano.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
El hambre arroja al lobo al bosque.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Robles y pinos, todos son primos.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
Mal se cuece olla que no se remece.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Pobre pero honrado.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Sarna con gusto no pica.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Buena vida si refrenas tu ira.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Llámame gorrión y échame trigo.
Loro viejo no da la pata.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.