Cada raposa mira por su cola.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Buscaba el necio su asno y lo llevaba debajo.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Quemar la casa para cazar el ratón.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
A tal amo tal criado.
Gato gordo, honra su casa.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Cuidados ajenos, matan al asno.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
A ama gruñona, criada rezongona.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Escarba la graja, mal para su casa.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Oveja harta de su rabo se espanta.
En casa del músico, todos saben cantar.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Gorrino que en la mesa chilla, ya está oliendo a morcillas.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Hijo casado, vecino airado.
Cantad al asno y soltará viento.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Mal oledor, mal catador.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
En buena casa, mal inquilino.
El ama brava, es llave de su casa.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.