Cara de beato y uñas de gato.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
No hagas bien sin mirar a quien.
El oro luce, y la virtud reluce.
Está como aji titi.
Al mal tiempo, buena cara.
Más fea que un carro por debajo.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Víbora que chilla no pica.
A buey viejo, no se le saca paso.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Amor grande vence mil dificultades.
La Luna no es pan de horno
No está el palo para cucharas.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Buey harto no es comedor.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Mal se juzga al caballo desde la silla
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Más vale ensalada que hambre.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
En casa pobre no hay mujer buena.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
A falta vieja, vergüenza nueva.
No caga en loma, por no ver rodar el bollo.
A la virtud, menester hace espaldas.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
La moda no incomoda.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Barco amarrado no gana flete.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
La labranza no tiene acabanza.
En hacer bien nunca se pierde.
Bebes vino, no bebas el seso.