El elefante se siente fuerte gracias a sus músculos.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Matanga dijo la changa.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
El que tiene buba, ése la estruja.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Como poroto de la chaucha.
La mujer de quien un hijo ha sido comido por una bruja es quien mejor conoce los males de brujería.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
Entre camellos nadie se burla de las jorobas.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
Si la montaña no va Mahoma, Mahoma va a la montaña.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Es cualquier baba de perico.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Qué pacaya te echaste encima!
La cabra come el césped allí donde se ata.
Gente de montaña, gente de maña.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.