Este, como los gatos siempre cae parado.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Haber gato encerrado.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Que cada zorro cuide su propia cola.
El mejor cazador, miente más que caza.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
El caballo viejo conoce bien el camino.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
A cautela, cautela y media.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Más aburrido que mico recién cogido.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
No te fíes del enemigo que duerme.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Bebiendo con la bota, aunque bebas mucho, no se nota.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
A chico caudal, mala ganancia.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
El que no está contra ti, está contigo.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.