Donde aprietan, no chorrea.
Cada cual a lo suyo.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
El que más come, menos come.
Se sincero y honesto siempre.
Libro cerrado no saca letrado.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Gente pobre no necesita criados.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
A mucho vino, poco tino.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
Diligencia vale más que ciencia.
Te conozco, pajarito.
Agua beba quien vino no tenga.
O errar o quitar el banco.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Mujer que se queja, marido que peca
Lo dicho, dicho está.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Está como agua, para chocolate.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Gran trabajo tiene, quien comentar a todos quiere.
Buena vida si refrenas tu ira.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Unos tanto y otros tan poco.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
En guerra avisada no muere gente.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Dama tocada, dama jugada.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Cambiar de opinión es de sabios.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.