El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Burro suelto del amo se ríe.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
Quien virtudes siembra, fama siega.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
El que ríe el último, ríe mejor.
Acertar, errando, sucede de vez en cuando.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
El que más chifle, capador.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Santo que mea, maldito sea.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Lengua malvada corta más que espada.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
El buen general sabe vencer, pero también sabe no abusar de su victoria.
Más perdido que un moco en una oreja.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A buen salvo está el que repica.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
La verguenza es último que se piedre.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
El que tiene capa, escapa.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Rectificar es de sabios.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Está como aji titi.
No saber de la misa la media.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.