Mucho ruido y pozas nueces.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Si no sobra es que falta.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Al cerdo más ruin, la mejor bellota.
Mal apaña quien no engaña.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Caga más una vaca que cien palomos.
Oveja de todos, cómenla lobos.
El gandul es un cadáver con apetito.
Donde hay obras, hay sobras.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
La necesidad agudiza el ingenio.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
La curiosidad mató al gato.
Tanto pedo para cagar aguado.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Calumnia, que algo queda.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Buen corazón quebranta mala ventura.