Tarea que agrada, presto se acaba.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Gente de navaja, poco trabaja.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
A tal amo tal criado.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Ande o no ande, la burra grande.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Conquista el amor solo aquel que huye
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El cazador ruidoso es el que consigue menos pájaros.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Agua que no has de beber, déjala correr.
A los enemigos bárreles el camino.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
La mujer como la vaca, se busca por la raza.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
A mejor cazador se le va la paloma.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Dar tiro.
Dar antes que amagar.
Saber de pobre no vale un duro
A quien se aventura, Dios le ayuda.
No hay viejo sin dolor.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Donde lo hay, se gasta.
En Febrero busca la sombra el perro.
Abuso no quita uso.
Ignora al ignorante.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Para alcanzar, porfiar.
A fuerza de villano, hierro en mano.
Mujer al volante, peligro constante.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Ladra de noche para economizar perro.