A donde fueres haz lo que vieres.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
No puede el hombre huir la fortuna que le ha de venir.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
A barco viejo, bordingas nuevas.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Lo dicho, dicho está.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Al endeble todos se le atreven.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
El que es culpable puede reincidir.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Sabe tanto, que sabe a mierda.
Idos y muertos, olvidados presto.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
Que no llegue la sangre al río.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Hacienda de muchos, los lobos se la comen.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Bebe y ata la bota.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
De comerciar a robar, poco va.
Si te queda el saco.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.