Las caras nos vemos, más los corazones no.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Más logran las lágrimas que las palabras.
En otoño la mano al moño.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Non se pode mamar e asubiar.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Las arrugas son la tumba del amor
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Las boñigas de los caballos no son higos
Lo estancado se pudre.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Sal derramada, quimera armada.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
A dádivas, no hay acero que resista.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
De tal palo tal astilla.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
La belleza es un reino que dura poco
La mar que se parte, arroyos se hace.
Calma piojo que el peine llega.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
De los sufridos se hacen los atrevidos.