Al burro el palo y a la mujer el regalo.
El toro y el melón, como salen, son.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Jugar la última carta.
El brazo a trabajar, la cabeza a gobernar.
Hombres de noche, muñecos de día.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Un ten con ten para todo está bien.
La belleza entra por la boca.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Obra a destajo, no vale un ajo.
A chico pié, gran zapato.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El tiempo es oro.
La oprtunidad la pintan calva.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Hoy arreboles, mañana soles.
Más obrar que hablar.
Para vos me peo y para otro me afeito.
El trabajo ennoblece.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Llave puesta, puerta abierta.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Hacer algo muy en los cinco casos.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Buenas cartas a veces pierden.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Obra bien empezada, medio acabada.
Mayo ventoso, año hermoso.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
A mal Cristo, mucha sangre.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Hacer una cosa contra viento y marea.
La fantasía es el reposo del alma
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Quien se quemare, que sople.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.