El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
La variedad place a la voluntad.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
No falta de que reirse.
Abril concluido, invierno ido.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Al higo por amigo
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
La puerca tira del tapón
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Roer siempre el mismo hueso
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Buen comer, trae mal comer.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Hoy figura, mañana sepultura.
Zapato que aprieta, no me peta.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
El juez que toma, presto es tomado.
El sastre que no hurta, no es rico por la aguja.
El que tiene salud es rico.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Harta el pan casero, y no el del panadero.
Llegar y pegar es mucho acertar.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Quien destaja no baraja.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Cada cosa nace para su semejante.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Rectificar es de sabios.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.