Esto es como una cena de negros.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Santo que mea, maldito sea.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Para bruto no se estudia, se nace.
Hacer de necesidad virtud.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Del ahorro viene el logro.
Bien casada, o bien quedada.
Esa es carne para los perros.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Casa revuelta, huéspedes espera.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
A la pereza persigue la pobreza.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Está como padre, que le llevan la hija.
El uso hace al maestro.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Borrego al camión, duro a la montera.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Si te queda el saco.
Burro amarrado, leña segura.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Parejo como las calles de León.
Cada casa es un caso.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.