El salario es de acuerdo con el trabajo.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
A donde las dan, allí las toman.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
El que fía, salió a cobrar.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Mira la peseta y tira el duro.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Si no cobras por tu trabajo, ni eres pagado ni agradecido.
El que tiene la plata pone la música.
Gratis, hasta las puñaladas.
El que da, recibe.
Si vives de fiado, vives señalado.
Quien vende barato vende doblado.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Lo escrito, escrito esta.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Cuerpo descansado, dinero vale.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Ley puesta, trampa hecha.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Casa hecha y mujer por hacer.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Hay que dar para recibir.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Nadie se hace rico dando.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
El que hace la ley, hace la trampa.
Dinero de canto, se va rodando.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
A jugar y perder, pagar y callar.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.