Amor no quita conocimiento.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
No apruebes hasta que pruebes.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Quien no sabe dar sabe recibir
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
La lengua queda y los ojos listos.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Leer entre renglones.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Del ahorro viene el logro.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
A la par es negar y tarde dar.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Casarás y amansarás.
El que no enseña no vende.
Hablando nos entendemos.
El que no sabe, es como el que no ve.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Estrenar casas y domar potros, otros.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
Para prosperar, madrugar.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Hay que dar para recibir.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.