Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
En largos caminos se conocen los amigos.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Innovar, casi siempre es empeorar.
Por sus hechos los conoceréis.
Andarse por las ramas.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
No dar ni recibir, sin escribir.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Hacer el primo.
Mira antes de saltar.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Quien sabe, sabe.
Caer para levantarse, no es caer.
El que las sabe, las tañe.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Hacer de una pulga un elefante.
Más vale tarde que nunca.
El necio cree que todo lo sabe.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Hablando se entiende la gente.
El buen alimento cría entendimiento.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Más vale dar que la carga llevar.
No dejar títere con cabeza.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Sabio en latín y tonto en castellano.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Lo que siembres, recogerás.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Pasar amargura por ganar hermosura.
La noche para pensar, el día para obrar.