No está toda la belleza, por fuera de la cabeza.
Mucho ojo, que la vista erro.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Para el gusto se hicieron los colores.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Bonito era el diablo cuando niño.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Es más fea que un coco macaco.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Aprende a escuchar y sonríe al hablar si quieres agradar.
La lengua queda y los ojos listos.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Bien vestido, bien recibido.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Para ser bella hay que ver estrellas
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
Todos tenemos pelitos en el culo y no nos los vemos.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Cuanto más vieja, más pelleja.
Gran tocado y chico recado.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
De dientes pa'fuera.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Mujer pecosa, mujer candela.
Cada uno habla como quien es.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Favores en cara echados, ya están pagados.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
Ni tanto ni tan calvo.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Boca abierta, dientes de oro.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.