Pasar amargura por ganar hermosura.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
El que a feo ama, bonito lo ve.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Según te verán, así te tratarán.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
A barba moza, vergüenza poca.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Alegría, belleza cría.
Está como aji titi.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
El que no agradece, al diablo se parece.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Compuesta, no hay mujer fea.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Todo depende del color del cristal con que se mire.
Quien mal padece, mal parece.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Mujer pecosa, mujer hermosa.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Ser bueno lo manda Dios, y aparentarlo es mejor.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.