Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
A la prima, se le arrima.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Más ordinario que una monja en guayos.
Ni es carne, ni es pecado.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Ante la duda, la Charly.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Más obrar que hablar.
Bella por fuera, triste por dentro
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
La piel del leopardo es bonita, pero su corazón malvado.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Si hay miseria, que no se note
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Cada medalla tiene dos caras.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Los extremos se tocan.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
Calma piojo que el peine llega.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Gozo que no se comunica, se achica.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Salir junto con pegado.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Más chulo que un ocho.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Mear sin peer, rara vez.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.