Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
A gato viejo, rata tierna.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La moda no incomoda.
Viento del solano, agua en la mano.
Estar en tres y dos.
Siempre que ha llovido ha escampado.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Lo barato, sale caro.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Burro amarrado, leña segura.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Casa sin moradores, nido de ratones.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Antes el golpe que el grito.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Es más popular que la adelita.
Ni reprender ausentes, ni adular presentes.
Alegría amagada, candela apagada.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Encima de la leche, nada eches.
De casi no muere nadie.
En casa del herrero, asador de madero.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Dios acude siempre.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Ni en pelea de perros te he visto
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Ha de salir la corneja al soto.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Mal es acabarse el bien.
A perro viejo no hay tus tus.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Fiado has, tu pagarás.
Si te he visto no me acuerdo.