Mucha carne, moitas enfermedades.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Comida que escasea, bien se saborea.
A caracoles picantes, vino abundante.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Aún no asamos y ya pringamos.
Una y no más Santo Tomás.
Nadie da palos de balde.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
La masa y el niño en el verano sienten frío.
La abadesa más segura, la de edad madura.
La larga visita la alegría quita.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
El ternero recental no teme al tigre.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
El borriquito delante, para que no se espante.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Más vale prevenir que curar.
Amor viejo, pena pero no muere.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
En casa del herrero, martillo de palo.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Llora tus penas y deja las ajenas.
No se ganó Zamora en una hora.
En el camino se enderezan las cargas.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Para su casa no hay burro flojo.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Lo comido por lo servido.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Necio que calla por sabio que pasa.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Madurar viche.
Gallo viejo con el ala mata.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
La suerte nunca da, solo presta.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
No existe más amor que el amor a primera vista
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
De dientes pa'fuera.