Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
O todos moros o todos cristianos.
La nieve presagia una buena cosecha.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Dádivas quebrantan peñas.
Cabra coja, no tenga fiesta.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Bueno está lo bueno.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Al pan pan y al vino vino.
Hombre refranero, medido y certero.
Agrada, quien manda.
Lo bien hecho bien parece.
Más duro que sancocho de pata.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
A buen sueño, no hay cama dura.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Chancho limpio nunca engorda.
Más chulo que un ocho.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
No habiendo lomo, de todo como.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
La buena vida no quiere prisas.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Un día menos, una arruga más.
El flojo trabaja doble.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
A bien se llega quien bien se aconseja.