El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Una copa a las once, son once a la una.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
El que madruga, es sereno.
El buen cirujano. opera temprano.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
El que se apura llega tarde.
Un buen día nunca se olvida.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
La buena jornada empieza muy de mañana.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Pobreza, víspera de vileza.
Nunca anochece donde se ama.
Mañana será otro día.
Bocado comido no guarda amigo.
El día nunca retrocede de nuevo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
A la hora mala no ladran los perros
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Joven madrugador, viejo trasnochador.