Más dura será la caída.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
La vida pende de un hilo.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Ni vive, ni deja vivir.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Al pez, una vez.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
La gota que derramó el vaso de agua.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Ni es carne, ni es pecado.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Quién no gusta del vino, de Dios espere el castigo.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Quien hace malas, barrunta largas.
Gitano no saca la suerte a gitano.
De casi no muere nadie.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La muerte todo lo ataja.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
A la vejez aladares de pez.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
Llagas viejas, tarde sanan.