Saber de pobre no vale un duro
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Cuando no se puede segar, se espiga.
Al mal paso, darle prisa.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
El que hambre tiene, con pan sueña.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
A como come el mulo, caga el culo.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Los celos son el amor propio de la carne
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
El llanto sobre el difunto.
Zamora no se ganó en una hora.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Abril, deja las viñas dormir.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
A la virtud, menester hace espaldas.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Lancha La no pasa en balde.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Estar como un gallo en paté.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Agarrando aunque sea fallo.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
Más vale algo que nada.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.