Si la vaca fuera honesta, cuernos no tendría el toro.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Año tuero, vaca y muerto.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Que saben las vacas de montura.
Quien no da nudo, pierde punto.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Vale más ser ralos que calvos.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Al lobo hay que matarlo en su propia madriguera.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
De casta le viene al galgo.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
El dueño de la vaca es el dueño del ternero.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
El arco al poniente, desunce los bueyes y vente.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Abril llovedero, llena el granero.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
A causa perdida, mucha palabrería.
Yegua cansada, prado halla.
Está mal pelado el chancho.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.