Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Mas vale ser afilador que labrador.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
No vendas la piel del oso antes de haberlo muerto.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
Aramos, dijo la mosca al buey.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El que vende un caballo es porque patea.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
El pelo se pierde, la calvicie nunca.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Bien ama quien nunca olvida.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
Mucha agua en la otoñada, poco trigo y menos cebada.
La gallina de mi vecina siempre es más gorda que la mía.
Quien mucho duerme jornada pierde.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Amores añejos acaban con los pellejos.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
A perro viejo no hay tus tus.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.