Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
Dar el consejo y el vencejo.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Aseada aunque sea jorobada.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Al que madruga, le da sueño más temprano.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
El pecado te acusa.
Todo amor tiene su gasto
Con pelito... no hay delito.
Del mal, el menos.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Le busca las cinco patas al gato.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
Nadie da lo que no tiene.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
A ave de paso, cañazo.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Joven intrépido no deja memoria.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Una buena dote es un lecho de espinos
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.