El que escupe para arriba en la cara le cae.
Antes doblar que quebrar.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
A fullero viejo, flores nuevas.
A un fresco, un cuesco.
Culo veo, culo quiero.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Lo que se gana con el culo vase como el humo.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Más vale odiado que olvidado.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Casa convidada, pobre y denostada.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Honra merece el que a los suyos se parece.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Fiado has, tu pagarás.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
El buen cirujano, corta por lo sano.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
De joven maromero y de viejo payaso.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.