Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
La necesidad tiene cara de hereje.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Hablar con bestias es para molestias.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Viejos los cerros y reverdecen
Ser más bueno que el pan.
De padres bocois hijos cubetas.
Amor con casada, vida arriesgada.
Son cucarachas del mismo concolo.
Mejor precavido, que arrepentido.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Quien no tiene quiere más.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
No hay provecho propio sin daño para otro.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Es mejor sudar que temblar
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Cada cual mire por su cuchar.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
La fortuna es madrina de los necios.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Quien da para recibir no da nada
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Más vale bien amigada que mal casada.
Casa y potro, que lo haga otro.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.