Envidia me tengan y no me compadezcan.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
La envidia es carcoma de los huesos.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
La envidia es una mala consejera.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Amor con celos, causa desvelos.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
La envidia acorta la vida.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
A mala suerte, envidia fuerte.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Los celos son el amor propio de la carne
Ver pecar, convida a pecar.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
A secreto agravio, secreta venganza.
De los celos, se engendran los cuernos.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
Criados, enemigos pagados.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Abuso no quita uso.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Antes doblar que quebrar.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Dádivas quebrantan peñas.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Víbora que chilla no pica.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Los celos ciegan la razón.
Cuídate del amigo al que has ofendido