El que es pendejo ni de dios goza.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
El hable es plata, el silencio es oro.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Cada pez en su agua.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
A cazuela chica, cucharadica.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Nadie conoce la olla como el cucharón.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Comer arena antes que hacer vileza.
Más vale prevenir que curar.
Por el becerro se amansa la vaca
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Comer y sorber, no puede ser.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
O comer en plata, o morir ahorcado.
Quien pregunta, no yerra.
Las aguas quietas, corren profundas.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Loro viejo no da la pata.
El que vende un caballo es porque patea.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
A gallo viejo gallina joven.
La lengua no tiene dientes, y más que ellos muerde.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
El cantar, alegra el trabajar.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.