Nunca pidas perdón antes que te acusen.
A caracoles picantes, vino abundante.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
En almoneda, ten la boca queda.
Al barrigón, no le vale faja.
Quien cae no tiene amigos.
Malos reyes, muchas leyes.
Con buena polla bien se jode.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
A buen hambre, no hay pan duro.
Aire de Levante, agua delante.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Cabeza loca no quiere toca.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Criados, enemigos pagados.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
De cuentos suele irse a chismes.
Jugar al abejón con alguien.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
De lengua me como un plato.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Mal se tapa el gato con la cola.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
A bestia loca, recuero modorro.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
De puta a puta, taconazo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Abogado de ricos, mal de pobres.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.