De bromas pesadas, veras lamentadas.
Más vale una mala boda que un buen entierro.
El mal de tonto, no tiene cura.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
La venganza es un plato para tomar frío.
A consejo de ruin, campana de madera.
Los cachos como los dientes duelen al salir, después se come con ellos.
Mal me huele, quien mucho huele.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
El pez muere por su propia boca.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
A ave de paso, cañazo.
No es lo mismo decirlo que hacerlo.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Un año bueno da para siete malos.
Orejas de burro.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Matar dos pájaros con una piedra.
Gozo que no se comunica, se achica.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Atáscate, que hay lodo.
Bien te quiero y mal te hiero.
Callen barbas y hablen cartas.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Del mal vino, buena borrachera.
La gotera cava la piedra.
Más aburrido que mico recién cogido.
Miren quién me llamó puta, sino otra más disoluta.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Entre bueyes no hay cornadas.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Peor es la moza de casar que de criar.