Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
A amo ruin, mozo malsín.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Buscarle la quinta pata al gato.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Tenés cola que te machuquen.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Mentar la soga en casa del ahorcado no es nada acertado.
Quien se casa, mal lo pasa.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Harto ayuna quien mal come.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Dar palos de ciego.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
El burro hablando de olotes.
De los muertos no se hable sino bien.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
No hay mal que por bien no venga.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Al que bebe buen vino en jarro, quiébrale el cacharro.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Casa vieja todo es goteras.
Se te cayó e cassette
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Casada te veo; otro mal no te deseo.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Labrar en barbecho, es labrar necio.