Alegría, albarderos que bálago se arde.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Después de la risa viene el llanto.
Donde mores no enamores.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
La Luna de Enero y el amor primero.
A su tiempo se cogen las uvas.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Toma y daca.
Agua que huela, no la bebas.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
A falta vieja, vergüenza nueva.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Bien casada, o bien quedada.
Jugar, fumar y beber, no es cosa de jovencita ni de mujer.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Se llena antes el ojo que el papo.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
El vino abre el camino.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Dar gusto da gusto.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Amar sin padecer, no puede ser.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
A la bota, darla el beso después del queso.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.