Donde mores no enamores.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
A falta de reja, culo de oveja.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Moda y fortuna presto se mudan.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
En mala casa, mal amo y mala masa.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Amor de asno, coz y bocado.
Todo amor tiene su gasto
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Amores y dolores quitan el sueño.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Quien se casa, casa quiere.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Demasiada amistad genera enfados
Mucho beber y no caer, non pode ser.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Mujer casada, casa quiere.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
No se hace la boda con hongos, sino con buenos dineros redondos.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Quien mucho desea, mucho teme.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Quien bien te quiere, te hará sufrir.