Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Al mal dar, tabaquear.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
El que nada tiene, nada vale.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Todo lo que no es dado es perdido
Besugo de enero vale un carnero.
Cada gusto cuesta un susto.
La buena mula en el establo se vende.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
A las mujeres bonitas y a los caballos buenos los echan a perder los pendejos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Novia sin cepas, novio con quejas.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
A veces se llora de alegría.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
No es oro todo lo que reluce, ni harina lo que blanquea.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Quien siempre adula se quema las mangas
Ayer putas y hoy comadres.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Me importa un comino.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Lo quiero, para ayer.