Los pesares envenenan la sangre.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Codicia mala a Dios no engaña.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
La reputación dura más que la vida.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
A mala venta, mala cuenta.
Gente pobre no necesita criados.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Marido, comprad vino; que no lino.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Con buenos modos se consigue todo
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Peso y medida, alma perdida.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Cargos son cargas.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
La virtud loada, crece.
Al mal tiempo, buena cara.