A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
En el pedir no hay engaño.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Más se mira al dador que a la dádiva.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Favor publicado, favor deshonrado.
Hay que dar el todo por el todo.
La felicidad nos busca como nosotros la buscamos a ella
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Interés, cuánto vales.
Quien más tiene, más quiere.
Haz favores y tendrás enemigos.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Una deuda, veinte engendra.
El comedido sale jodido.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Hay que hacer de tripas corazones.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Es más grande que un domingo sin paga.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
En materia de dinero, no hay compañero.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Malo es esperar bien de muerte ajena.
A barriga llena, corazón contento.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Secreto a voces.