La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
El hablar es plata y el callar es oro.
Empezar con buen pie.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Burro cargado, busca camino.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
La barca pasa, la orilla queda
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
El buen vino, de sí propio es padrino.
Si voy, con lo que te doy.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
La suerte es de los audaces.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Vive la vida a grandes tragos por que no te bastara cuando tengas que perderla.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
De tal colmena tal enjambre.
Cazador y cazado confían en Dios.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Serio como perro en bote.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Dar el consejo y el vencejo.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
La llaga sana, la mala fama mata.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
De un árbol, una rama y mejor desgajada.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
Cada uno es maestro en su oficio.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.