El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
De pies a cabeza.
De suerte contentos, uno de cientos.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Aquellos que tratan por separado la política de la moral, no entenderán nunca ninguna de las dos
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Nadie se meta donde no le llaman.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
El que paga intereses es el burro que jala la carreta de quien le presto.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El sastre de fama, conoce la trama.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Anda a chinga a otro lado mejor..
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
El comedido sale jodido.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Lo que está por pasar pasará.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
A manos frías, corazón ardiente.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Cabeza grande, talento chico.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
A quien vela, todo se le revela.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.